Estás utilizando un navegador obsoleto. Puede que este u otros sitios no se muestren correctamente. Debes actualizarlo o utilizar un navegador alternativo.
Una valiente luciérnaga,
herida defiende su honor,
alumbra con llama funesta,
fuego fatuo de su corazón.
No se da por vencida,
aunque sea suyo el error,
ni da tregua, engreída,
fuego fatuo de amargo candor.
La indiferencia marchita,
hasta a la flor más bonita,
que queriendo ser canción...
Mutable fuego de arquero rubí,
incapaz de soportar mucho tiempo,
me apago rápido y camino lento.
Buscando alivio en casa ajena,
guardo penas en alacenas,
desde que de tu cama huí.
A veces tu voz muda,
y la falta que me haces,
recuerdan viejas dudas,
y el vacío que dejaste.
Incapaces de dejarnos, comenzamos a dormir más temprano, deseando soñar lucidamente para interpretar el papel de fonambulistas vendados.
Tambaleándonos en las cuerdas de los recuerdos que conservamos intactos; cayendo solo para escapar el uno del otro, como si ya no significara nada una noche...
La majestuosidad de lo palpable
me recuerda una verdad innegable
en una realidad cuestionable:
que en sincronicidad soy responsable.
De todo lo que existe,
de todo lo que pase,
de todo cuanto muere,
de todo cuanto nace.
Ser de la naturaleza humilde guardián,
proteger la corteza que todo nos...
Estoy bien.
Aunque ahora sea solo un extraño,
ya no me hacen tanto daño;
las llamadas sin contestar,
ni los mensajes de navidad.
Es solo que de vez en cuando...
Mientras me lavo los dientes,
mientras espero en la caja,
mientras me pierdo en la nada;
Al salir de paseo,
al verme en el espejo...
A veces soy tormenta y lluevo en el verano,
para convencerme de que esto no fue en vano.
A veces soy granizo y caigo en el otoño,
para demostrarte que hoy me importa un coño.
¿Y el otoño con que rima?
Si no con la repisa donde fijas tu mirada;
si no con tu sonrisa tan desinteresada.
Y como...
La niña sin boca,
la que nunca, jamás, se equivoca.
La niña sin ojos,
la que siempre termina en enojos.
Vivía (o creía que así lo hacía),
en una casita hecha de alabastro;
llegando la noche sin prisa huiría,
cuidando sus huellas; perdido su rastro.
Primero sus padres, tan triste tragedia...
Para mí,
la poesía no es más que música del corazón,
y como al escribir una canción,
dejo en ella todo lo que soy.
Para ti,
sentir no es más que danza en tu habitación,
y como al pintar un Van Gogh,
te expresas con difusas pinceladas de color.
Todas las personas lindas se reúnen aquí;
una...
- ¿Cómo no arrepentirse? -pregunta el corazón-
Asomada en su balcón, contesta sabia la razón:
“Puedes arrojar al mar todo lo que has sufrido,
mas el nudo en el pecho no lo deshace el olvido.”
Ahora ambos -corazón y razón-
gritad: ¡Violencia!
Ahora ambos -persuasión e inacción-
armaos de...
¿Qué he de hacer para mostrarle el andar
a una estrella que posa perdida en un mar estelar?
Con más luz que un millón de velas,
ahora incapaz de olvidar sus penas,
huye con prisa; se esconde discreta,
y olvida que una vez quiso ser cometa.
Incandescente, veloz saeta,
inspira a lo lejos...
El sentimiento más bello que hay.
Ningún otro, quizás, puede llevar
a desahogar tu alma con tanta sinceridad;
sinceridad que brota siempre en la tempestad.
Según dicen todo es...
Dime que estás aburrida
y prometo pintar palabras
de colores cual opal, querida.
Dime que se sienten cansadas
y coseré con tela fina
guantes para tus manos heladas.
La métrica me arruina...