Cris Cam
Poeta adicto al portal
Aunque no me veas
A Fabrizio y Melisa, ante la temprana muerte de Alfredo, su padre
Aunque tengas que gritar
los goles de Boca un poco más fuerte,
no se engañe tu garganta,
el que te despeine el flequillo seré yo.
Aunque sobre un plato a la hora de la cena,
no te preocupes, yo igual estaré a la mesa.
Porque si bien mi cuerpo no esté presente,
puedo disfrutar el jamón y el olor a albahaca,
quiero en el centro siempre mi vino preferido.
Aunque no te firme los permisos y las notas.
No me desilusiones, y no bajes la guardia.
Porque yo te seguiré acompañando,
hasta las escaleras y los claustros.
Aunque no podré llevarte,
con paso lento y emocionado,
para entregarte en el altar,
te bendeciré de todos modos.
Aunque me haya ido temprano,
más temprano que lo que creía;
no los voy a dejar,
y no me iré hasta que no les vea,
la misma sonrisa de todos los días.
2001
A Fabrizio y Melisa, ante la temprana muerte de Alfredo, su padre
Aunque tengas que gritar
los goles de Boca un poco más fuerte,
no se engañe tu garganta,
el que te despeine el flequillo seré yo.
Aunque sobre un plato a la hora de la cena,
no te preocupes, yo igual estaré a la mesa.
Porque si bien mi cuerpo no esté presente,
puedo disfrutar el jamón y el olor a albahaca,
quiero en el centro siempre mi vino preferido.
Aunque no te firme los permisos y las notas.
No me desilusiones, y no bajes la guardia.
Porque yo te seguiré acompañando,
hasta las escaleras y los claustros.
Aunque no podré llevarte,
con paso lento y emocionado,
para entregarte en el altar,
te bendeciré de todos modos.
Aunque me haya ido temprano,
más temprano que lo que creía;
no los voy a dejar,
y no me iré hasta que no les vea,
la misma sonrisa de todos los días.
2001