César Guevar
Poeta que considera el portal su segunda casa
Es noche de carnaval
y ella se ha ido
durante el carnaval.
No hay gallos
ni lluvia
azul de luna.
Se vació un carrusel de pinturas
al borde del cielo.
Ella
el rostro ajado, ceja dura.
Èl
tocaba la cítara,
sangre sobre las cuerdas de tripa
luciérnagas vencidas.
Ella y las tijeras.
Mosaico, vidriecitos rojos
tejiendo una escalera.
Soda de la noche,
botas con tacón bajo.
Ella
un antifaz la indiferencia
serpentinas
Él
oleaje negro
resplandor
la tetera y el pitido.
Ella se ha ido en carnaval.
Ella y las tijeras.
Marzo y todavía es febrero, 2019. César Guevara
y ella se ha ido
durante el carnaval.
No hay gallos
ni lluvia
azul de luna.
Se vació un carrusel de pinturas
al borde del cielo.
Ella
el rostro ajado, ceja dura.
Èl
tocaba la cítara,
sangre sobre las cuerdas de tripa
luciérnagas vencidas.
Ella y las tijeras.
Mosaico, vidriecitos rojos
tejiendo una escalera.
Soda de la noche,
botas con tacón bajo.
Ella
un antifaz la indiferencia
serpentinas
Él
oleaje negro
resplandor
la tetera y el pitido.
Ella se ha ido en carnaval.
Ella y las tijeras.
Marzo y todavía es febrero, 2019. César Guevara