Julius 12
Poeta que considera el portal su segunda casa
Ya que los celos no alcanzaron lo absoluto,
habría que dibujar un espacio sin resquemores
y condensar el tiempo para ser un fragata
perdida en el ocaso aunque el cielo pronto esté
poblado de denigrantes pensamientos, que no
me agradan ni me agradarán nunca.
Habría que abrir la puerta que se cerró de golpe
pero que cada noche se abre de repente para
avalar tu inocencia en este espacio ignorado,
en este espacio repentino donde tus células
perduran para taparte el rostro y los ojos que
lloran vanamente.
Y en este espacio descuidado por los celos y la angustia,
mientras mi piel es labrada por un milagro inesperado,
habría que intentar dormir con el fruto recordado de
tus manos. Habría que intentar dormir para ya no despertar
y seguir profanando el amor prematuramente repleto de
espanto.
habría que dibujar un espacio sin resquemores
y condensar el tiempo para ser un fragata
perdida en el ocaso aunque el cielo pronto esté
poblado de denigrantes pensamientos, que no
me agradan ni me agradarán nunca.
Habría que abrir la puerta que se cerró de golpe
pero que cada noche se abre de repente para
avalar tu inocencia en este espacio ignorado,
en este espacio repentino donde tus células
perduran para taparte el rostro y los ojos que
lloran vanamente.
Y en este espacio descuidado por los celos y la angustia,
mientras mi piel es labrada por un milagro inesperado,
habría que intentar dormir con el fruto recordado de
tus manos. Habría que intentar dormir para ya no despertar
y seguir profanando el amor prematuramente repleto de
espanto.