De manera directa
pienso en ti
a pesar de la llovizna
de esos caballos que corren
como liebres por el campo.
Con esa lejanía
de los naranjos en esta tierra
donde sólo se me dan las lavandas
en el patio
y los dedales de oro.
Cantando
también te pienso
entre la niebla un sábado cualquiera
con los pantalones sucios,
de tanto andar el bosque
buscando tu sombra
entre arrayanes
y zanguijuelas.
Besando tu boca invisible
en la ventana,
marcando ese territorio
que hoy es mío
en un par de vidrios
y tu figura
queriendo
dibujar
nubes de algodón.
pienso en ti
a pesar de la llovizna
de esos caballos que corren
como liebres por el campo.
Con esa lejanía
de los naranjos en esta tierra
donde sólo se me dan las lavandas
en el patio
y los dedales de oro.
Cantando
también te pienso
entre la niebla un sábado cualquiera
con los pantalones sucios,
de tanto andar el bosque
buscando tu sombra
entre arrayanes
y zanguijuelas.
Besando tu boca invisible
en la ventana,
marcando ese territorio
que hoy es mío
en un par de vidrios
y tu figura
queriendo
dibujar
nubes de algodón.
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