Cris Cam
Poeta adicto al portal
El badajo invisible
El badajo invisible
me golpeó sin misericordia las costillas.
Yo esperaba el filo dulce de una guillotina.
Morir de viuda negra,
luego de conocer un secreto,
atenazando una cintura.
(Tonta reflexión,
de eso se trata mi veneno)
Pero el badajo
me quiere inmolar las retinas,
me despierta,
me seduce soles.
No puedo, le digo, y no le interesa.
Me duele el pecho,
me tiemblan las manos,
(ni se imagina que la miro a los ojos,
es otra la letra de mis desvelos,
ya se han acostumbrado,
luna a soportarme,
otra a escucharme)
Entonces no sé a cual,
a cual de los personajes,
romper contra las tablas.
El badajo invisible
me golpeó sin misericordia las costillas.
Yo esperaba el filo dulce de una guillotina.
Morir de viuda negra,
luego de conocer un secreto,
atenazando una cintura.
(Tonta reflexión,
de eso se trata mi veneno)
Pero el badajo
me quiere inmolar las retinas,
me despierta,
me seduce soles.
No puedo, le digo, y no le interesa.
Me duele el pecho,
me tiemblan las manos,
(ni se imagina que la miro a los ojos,
es otra la letra de mis desvelos,
ya se han acostumbrado,
luna a soportarme,
otra a escucharme)
Entonces no sé a cual,
a cual de los personajes,
romper contra las tablas.