despertando
Poeta adicto al portal
Hablamos, gritamos,
juzgamos, criticamos…,
pero apenas escuchamos.
¿De qué sirve hablar tanto
sino escuchamos el silencio,
el corazón y la razón
que habitan en nuestro interior.
Este tiempo acelerado,
manido, indiferente,
virtual, casi inerte.,
devastado, desnaturalizado;
donde miles de cuerpos
divagan por el negro asfalto
como zombis sometidos
o escarabajos borrachos.
Y mi espíritu libertario grita:
¡Quiero libertad,
Amor en mi corazón
y que una nueva realidad
desprenda en tu mejilla
rayos de luz y de esperanza!
Esta no es mi guerra, poder infame,
es la tuya; tú la has generado,
y tú pretendes condenarme a ella
sin apenas darme tregua.
juzgamos, criticamos…,
pero apenas escuchamos.
¿De qué sirve hablar tanto
sino escuchamos el silencio,
el corazón y la razón
que habitan en nuestro interior.
Este tiempo acelerado,
manido, indiferente,
virtual, casi inerte.,
devastado, desnaturalizado;
donde miles de cuerpos
divagan por el negro asfalto
como zombis sometidos
o escarabajos borrachos.
Y mi espíritu libertario grita:
¡Quiero libertad,
Amor en mi corazón
y que una nueva realidad
desprenda en tu mejilla
rayos de luz y de esperanza!
Esta no es mi guerra, poder infame,
es la tuya; tú la has generado,
y tú pretendes condenarme a ella
sin apenas darme tregua.