Cris Cam
Poeta adicto al portal
La gramínea llanura amanece detrás del viejo molino
seco
oxidado
que sin Quijote
guarda la paz.
La paz...
La paz arrancada por los alambrados
los tanques australianos
y los ferrocarriles ingleses.
Arrojando a los dueños del suelo
al hambre del verbo.
Para no saber que significa la tierra
y olvidar los nombres de los dioses.
¿Será por eso que las laderas del Aconcagua
crujen en ciertas lunas?
¿Serán los cadáveres insepultos de Quetzalcóatl, Itzamná y Viracocha
que exigen el sacrificio de sangre no bebida?
¿Será que nosotros los invasores famélicos
traídos amontonados en los barcos
que hemos olvidado a nuestros duendes
escondidos en los dólmenes
quizá aprendamos el significado
de los vientos de este humus
negado, también, a nosotros mismos?
Los girasoles ordenados como falange angélica
pronuncian los nombres de las hadas ranqueles.
Esta Pampa.
Esta Pampa se revela al cortejo mortuorio de los ñandúes exiliados.
Y le crecerán las venas luego del granizo.
Le subirán los arroyos
hasta que este Salado
fénix informe
anuncie su estampida necesaria.
Para lavar la sangre
de los expoliados.
seco
oxidado
que sin Quijote
guarda la paz.
La paz...
La paz arrancada por los alambrados
los tanques australianos
y los ferrocarriles ingleses.
Arrojando a los dueños del suelo
al hambre del verbo.
Para no saber que significa la tierra
y olvidar los nombres de los dioses.
¿Será por eso que las laderas del Aconcagua
crujen en ciertas lunas?
¿Serán los cadáveres insepultos de Quetzalcóatl, Itzamná y Viracocha
que exigen el sacrificio de sangre no bebida?
¿Será que nosotros los invasores famélicos
traídos amontonados en los barcos
que hemos olvidado a nuestros duendes
escondidos en los dólmenes
quizá aprendamos el significado
de los vientos de este humus
negado, también, a nosotros mismos?
Los girasoles ordenados como falange angélica
pronuncian los nombres de las hadas ranqueles.
Esta Pampa.
Esta Pampa se revela al cortejo mortuorio de los ñandúes exiliados.
Y le crecerán las venas luego del granizo.
Le subirán los arroyos
hasta que este Salado
fénix informe
anuncie su estampida necesaria.
Para lavar la sangre
de los expoliados.