J.Carlos Campos
Poeta fiel al portal
Pregunto inútilmente a mi reflejo
la causa inevitable de este frío,
el origen de tanto desencanto,
la procedencia del canibalismo
salvaje de mi piel contra mi espíritu.
Mas todo, como siempre, queda en calma,
ningún rayo de luz me aviva el genio;
silencios engendrándome palabras...
La catarata gris de mis pupilas
ahoga hasta el clavel carmín intenso,
la partitura grácil de mi boca
no logra hacer colores con mis versos
desde que te bañaste ante mis ojos
en el mar del gentío, calle arriba,
perdiéndote entre ruidos y personas,
dejando un hasta nunca en mis mejillas.
la causa inevitable de este frío,
el origen de tanto desencanto,
la procedencia del canibalismo
salvaje de mi piel contra mi espíritu.
Mas todo, como siempre, queda en calma,
ningún rayo de luz me aviva el genio;
silencios engendrándome palabras...
La catarata gris de mis pupilas
ahoga hasta el clavel carmín intenso,
la partitura grácil de mi boca
no logra hacer colores con mis versos
desde que te bañaste ante mis ojos
en el mar del gentío, calle arriba,
perdiéndote entre ruidos y personas,
dejando un hasta nunca en mis mejillas.
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