Francisco Ruzafa .
Poeta asiduo al portal
Vestido de otoño,
quedo su cuerpo espigado.
Rocío en sus labios
guardan un secreto.
Cautivo condimento
en su pecho atrapado.
Su alma dormida
descansa en el musgo.
Perfumada de tierra
de hojas y viento
de frutos del bosque.
que aprietan sus dedos.
Atrapando la vida
llora el silencio.
Crece la mañana altiva
nublada y generosa.
Nieva sobre
las hojas secas
de la umbría
cual pétalos blancos
de un recuerdo.
Se fue con la noche.
y llego con sus pasos a
una estrella
quizás la más bella
que jamás conociera.
quedo su cuerpo espigado.
Rocío en sus labios
guardan un secreto.
Cautivo condimento
en su pecho atrapado.
Su alma dormida
descansa en el musgo.
Perfumada de tierra
de hojas y viento
de frutos del bosque.
que aprietan sus dedos.
Atrapando la vida
llora el silencio.
Crece la mañana altiva
nublada y generosa.
Nieva sobre
las hojas secas
de la umbría
cual pétalos blancos
de un recuerdo.
Se fue con la noche.
y llego con sus pasos a
una estrella
quizás la más bella
que jamás conociera.