allix
Poeta fiel al portal
No lo voy a negar,
Me gusta tu sonrisa, tus cejas y tu forma de mirar.
No lo voy a negar, me gusta mirarte cuando miras a alguien más.
Se siente como tenerte y no a la vez.
Es regalarte unas palabras, miradas, miradas que se quedan sin decir nada,
Miradas que pretenden hacerte entender que me gustas y no hay nadie más.
Simpleza quizá mucha simpleza, pero estoy muriendo por tocar tu cuerpo.
Sí, no lo niego, no tengo porque hacerlo,
Me gustas y a veces también me miento, diciéndome que no eres para mí
¿Quién podría ser para mí?
Nadie robará mi estoicismo, tal vez espero mucho sin hacer nada,
pero no creo que contigo tenga una oportunidad.
Quizá solo es momento de poderte observar,
contemplarte y guardarte en mis recuerdos,
contemplarte y que hagas latir mi corazón de vez en cuando.
Queriéndote en silencio, con cuidado y tino
Queriéndote en ausencia física
en presencia somnolienta.
Queriéndote aunque en realidad nunca piense decírtelo,
igual me gustas, y que sepas allí por donde estés
que estas cuantas líneas son para ti.
Que las escribí al recordarte sonreír,
que las escribí porque tengo tu imagen fijada en mi mente,
porque puedo verte aunque no estés
porque puedo escucharte entre sueños, entre una y otra palabra, en medio de la nada.
Me gustas, algo de inocencia de ternura que se pierde en tu blancura,
eres amable, aunque parezcas ignorarme, no importa igual me gustas,
no tengo porqué cambiar....
Esto no se trata de un amor no correspondido, no se trata de un maltrecho,
no es una obsesión, es la felicidad que se encuentra al observar la belleza que me rodea,
que me rodea cuando estás lejos o cerca,
y claro en parte provocada por tu presencia.
Es cálido este sentimiento en mi interior,
no pienso alimentarlo con ilusiones vanas, tampoco destruirlo por miedo,
miedo a no ser correspondido.
Solo lo aprovecharé mientras sea intenso,
este hermoso y cálido sentimiento, y si nace en mí
la desvalida idea de hacértelo saber, lo sabrás.
No te amo, no te quiero, solo me gustas, como cuando algo te gusta de verdad.
Quiero quedarme contemplándote una y mil veces más,
ver de vez en vez esas cejas que enmarcan esa mirada profunda
escuchar esas experiencias relatadas con fervor y candor,
escuchar las palabras que dices en medio de tu ingenuidad,
escucharte siempre sin más.
Mirarte, cuando miras a alguien más...
mirarte cuantas veces quiera, sin que vayas a sospechar...
sin que despierte en ti presunción alguna de que me gustas.
Mirarte en silencio, furtivamente
besarte en mil sueños cautelosamente
sin que despiertes,
tomar tu mano y caminar por donde el sol pinte de verde
amarte sin tomar en serio mis sentimientos
sin ser valiente, sin confesiones.
En silencio, quererte como siempre.
Para: el/la que lo lea
Me gusta tu sonrisa, tus cejas y tu forma de mirar.
No lo voy a negar, me gusta mirarte cuando miras a alguien más.
Se siente como tenerte y no a la vez.
Es regalarte unas palabras, miradas, miradas que se quedan sin decir nada,
Miradas que pretenden hacerte entender que me gustas y no hay nadie más.
Simpleza quizá mucha simpleza, pero estoy muriendo por tocar tu cuerpo.
Sí, no lo niego, no tengo porque hacerlo,
Me gustas y a veces también me miento, diciéndome que no eres para mí
¿Quién podría ser para mí?
Nadie robará mi estoicismo, tal vez espero mucho sin hacer nada,
pero no creo que contigo tenga una oportunidad.
Quizá solo es momento de poderte observar,
contemplarte y guardarte en mis recuerdos,
contemplarte y que hagas latir mi corazón de vez en cuando.
Queriéndote en silencio, con cuidado y tino
Queriéndote en ausencia física
en presencia somnolienta.
Queriéndote aunque en realidad nunca piense decírtelo,
igual me gustas, y que sepas allí por donde estés
que estas cuantas líneas son para ti.
Que las escribí al recordarte sonreír,
que las escribí porque tengo tu imagen fijada en mi mente,
porque puedo verte aunque no estés
porque puedo escucharte entre sueños, entre una y otra palabra, en medio de la nada.
Me gustas, algo de inocencia de ternura que se pierde en tu blancura,
eres amable, aunque parezcas ignorarme, no importa igual me gustas,
no tengo porqué cambiar....
Esto no se trata de un amor no correspondido, no se trata de un maltrecho,
no es una obsesión, es la felicidad que se encuentra al observar la belleza que me rodea,
que me rodea cuando estás lejos o cerca,
y claro en parte provocada por tu presencia.
Es cálido este sentimiento en mi interior,
no pienso alimentarlo con ilusiones vanas, tampoco destruirlo por miedo,
miedo a no ser correspondido.
Solo lo aprovecharé mientras sea intenso,
este hermoso y cálido sentimiento, y si nace en mí
la desvalida idea de hacértelo saber, lo sabrás.
No te amo, no te quiero, solo me gustas, como cuando algo te gusta de verdad.
Quiero quedarme contemplándote una y mil veces más,
ver de vez en vez esas cejas que enmarcan esa mirada profunda
escuchar esas experiencias relatadas con fervor y candor,
escuchar las palabras que dices en medio de tu ingenuidad,
escucharte siempre sin más.
Mirarte, cuando miras a alguien más...
mirarte cuantas veces quiera, sin que vayas a sospechar...
sin que despierte en ti presunción alguna de que me gustas.
Mirarte en silencio, furtivamente
besarte en mil sueños cautelosamente
sin que despiertes,
tomar tu mano y caminar por donde el sol pinte de verde
amarte sin tomar en serio mis sentimientos
sin ser valiente, sin confesiones.
En silencio, quererte como siempre.
Para: el/la que lo lea
Última edición: