F.B.Martinez
Poeta recién llegado
Tus gestos me saben a rompope, recien hecho:
mi pequeña Caléndula.
Al nombrarte, María,
se abre un universo en mi pecho
donde no existen cimas inalcanzables. Ni palabras
con dientes ni Sensaciones enjauladas.
Déjate a mi arrullo,
serás participe del vuelo de la Libélula:
déjame arroparte con todas mis células.
Mi pequeña Caléndula, al nombrarte, María,
henches de alma mis azarbes.
Generación ansiada. Mi Diadema divina.
La conclusión de toda esperanza:
mi Rosa de Alejandría.
mi pequeña Caléndula.
Al nombrarte, María,
se abre un universo en mi pecho
donde no existen cimas inalcanzables. Ni palabras
con dientes ni Sensaciones enjauladas.
Déjate a mi arrullo,
serás participe del vuelo de la Libélula:
déjame arroparte con todas mis células.
Mi pequeña Caléndula, al nombrarte, María,
henches de alma mis azarbes.
Generación ansiada. Mi Diadema divina.
La conclusión de toda esperanza:
mi Rosa de Alejandría.