lomafresquita
Poeta que no puede vivir sin el portal
Se detienen mis pasos en la orilla
de aquel sauce vencido por su llanto
colmado de amargura y de quebranto,
por sus hojas yacentes en la arcilla.
Siento cómo la hierba crece y brilla
en el cerco dormido de su manto,
al que mis pies se acercan con el canto
de lágrima y recuerdo que martilla.
Y pasea mi alma por sus ramas
cargadas con mi pena, donde bebe
la savia de mi sangre, siempre en llamas.
Se detienen mis pasos cuando llueve
sobre el fresco vergel de su ribera,
y me trenzo a su mustia cabellera.
Isabel Camacho (Lomafresquita)
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