Mike M.Ch.
Poeta fiel al portal
Un hijo,
que no pague,
pecados del padre.
Un niño,
que no alabe,
violencia y la sangre.
Un país,
exento del fuego,
y sonido de metralla.
Un sentir,
de aliento cierto,
fe que une y calma.
Solía ser simple,
desnudar el alma,
bajo algunos cielos.
Y ahora persiste,
guardar distancias,
por miedos con recelo.
Podría este mundo moribundo,
perecer destinado al así ser.
tal suerte infértil e inerte.
Si no cambia uno no hay futuro,
para nada sirvió guerra de ayer,
polvora y llanto que tiño continentes.
Quizás tomamos demasiado,
más de lo que nos pertenecía,
siendo insensibles por generaciones que siguen.
Ahora el sol ya está en lo alto,
y un ciego sirve a otro de guía,
no es desear imposible si miras con ojos humildes…
que no pague,
pecados del padre.
Un niño,
que no alabe,
violencia y la sangre.
Un país,
exento del fuego,
y sonido de metralla.
Un sentir,
de aliento cierto,
fe que une y calma.
Solía ser simple,
desnudar el alma,
bajo algunos cielos.
Y ahora persiste,
guardar distancias,
por miedos con recelo.
Podría este mundo moribundo,
perecer destinado al así ser.
tal suerte infértil e inerte.
Si no cambia uno no hay futuro,
para nada sirvió guerra de ayer,
polvora y llanto que tiño continentes.
Quizás tomamos demasiado,
más de lo que nos pertenecía,
siendo insensibles por generaciones que siguen.
Ahora el sol ya está en lo alto,
y un ciego sirve a otro de guía,
no es desear imposible si miras con ojos humildes…