Luis Á. Ruiz Peradejordi
Poeta que considera el portal su segunda casa
Como voz que clama en el desierto
para volver rota de los ecos
y perderse en muros de silencio.
Palabras que se duelen, heridas
en la triste soledad de un libro,
abandono en lágrimas de tinta.
Escritos, sentimientos que plasma
un día la mano ilusionada,
voz que prestase la pluma al alma.
Polvo de siglos sobre las letras,
papel abrasado por el tiempo,
versos callados, dura condena.
No llegará la mano curiosa
que sus páginas abra con afán.
Dormirán olvidos sus estrofas.