lomafresquita
Poeta que no puede vivir sin el portal
Cesó la sonrisa
que arrulló mi boca,
por quedar prendida
en campo de rosas.
Dame tu cobijo
cuando el viento azota,
que tiemblo de miedo
y mi alma llora.
Perdí la ilusión
cruzando las sombras,
y al verte llegar
dejé de estar sola.
Escucha mi llanto
cuando el Sol asoma,
y siente en tu pecho
mi cantar de alondra.
Última edición: