BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Rotos por la desidia
balcones que se inundan
de racimos de geranios abultados
que penetran el ínfimo ámbito,
sangres petulantes, reinos displicentes,
conversaciones, luz de luna, se llenan
los poderosos brazos sobre las llanuras
impotentes, de columnas y vestigios
de pletóricas voces y ecos durmientes.
Lascivos, opiáceos, músculos convergentes,
en la explanada de las flores nocturnas
existe una multitud de hombres que reverencian
su luz. Aquietadas y aquiescentes, mareas
renovadas, sombras aturdidas, golpes
de agua sobre terrenos de arena fundida.
Coronadas aguas, bautizos de sangre,
emancipaciones de odio, jovialidades
señaladas: cereales de un huracán que viste
de ambrosía los néctares sucesivos.
Me gusta encontrarme estas luces
estos señuelos de cuentas impenetrables,
estas tardías voces escuetas que impiden
la voz general del sueño: inversiones
de sangre, corolas de esputo, sargazos
inquebrantables, que coronan a un dios
dormido en la penumbra.
Me gustan los ecos calcinados
las memorias destruidas,
las raciones de asombro que confunden
al mar y sus símbolos nostálgicos-.
©
balcones que se inundan
de racimos de geranios abultados
que penetran el ínfimo ámbito,
sangres petulantes, reinos displicentes,
conversaciones, luz de luna, se llenan
los poderosos brazos sobre las llanuras
impotentes, de columnas y vestigios
de pletóricas voces y ecos durmientes.
Lascivos, opiáceos, músculos convergentes,
en la explanada de las flores nocturnas
existe una multitud de hombres que reverencian
su luz. Aquietadas y aquiescentes, mareas
renovadas, sombras aturdidas, golpes
de agua sobre terrenos de arena fundida.
Coronadas aguas, bautizos de sangre,
emancipaciones de odio, jovialidades
señaladas: cereales de un huracán que viste
de ambrosía los néctares sucesivos.
Me gusta encontrarme estas luces
estos señuelos de cuentas impenetrables,
estas tardías voces escuetas que impiden
la voz general del sueño: inversiones
de sangre, corolas de esputo, sargazos
inquebrantables, que coronan a un dios
dormido en la penumbra.
Me gustan los ecos calcinados
las memorias destruidas,
las raciones de asombro que confunden
al mar y sus símbolos nostálgicos-.
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