Lexema
Poeta que considera el portal su segunda casa
Amigo de tiempos en la cara y recuerdos en el bolsillo trasero del pantalón, donde guardo las fotos imaginarias de nuestras noches rallando hojas de trabajo,
Amigo que en mi alegría de conocerte bienvenida te di en mi familia invitándote a apadrinar a mi niña en sus primos latidos
Amigo que en mi pecho atesoraba más que a oro, perlas o diamantes.
A ti Amigo, a quien mi esposa en un instante, en su alegría una afable invitación de cumpleaños te extendiera por un amigo no cualquiera.
Amigo dolido estoy pues no he sido por ti correspondido. Amigo eso eres para mí aunque yo no sea para ti.
Amigo que en mi alegría de conocerte bienvenida te di en mi familia invitándote a apadrinar a mi niña en sus primos latidos
Amigo que en mi pecho atesoraba más que a oro, perlas o diamantes.
A ti Amigo, a quien mi esposa en un instante, en su alegría una afable invitación de cumpleaños te extendiera por un amigo no cualquiera.
Amigo dolido estoy pues no he sido por ti correspondido. Amigo eso eres para mí aunque yo no sea para ti.