LUVIAM
Poeta veterano en el portal
Un manojo de ensueños quise atarme a mi sino.
adherirme al aroma de su encanto lozano,
y beberme la vida en un sorbo de vino,
y besar al amor con un beso temprano.
Me atavié de la rosa sin saber que su espino
es la suave estocada que tarasca en la mano,
porque andando y andando se desgasta el camino
y al final del invierno siempre llega el verano.
Y del ímpetu mozo va menguando el torrente,
y de lánguidas horas la estación de la espera,
va apagando instintiva el fulgor de mi fuente...
¿Quíén pudiera alargar el reloj? , ¿quién pudiera
ignorar al otoño y su paso inclemente,
para ser en el tiempo la inmortal primavera?
adherirme al aroma de su encanto lozano,
y beberme la vida en un sorbo de vino,
y besar al amor con un beso temprano.
Me atavié de la rosa sin saber que su espino
es la suave estocada que tarasca en la mano,
porque andando y andando se desgasta el camino
y al final del invierno siempre llega el verano.
Y del ímpetu mozo va menguando el torrente,
y de lánguidas horas la estación de la espera,
va apagando instintiva el fulgor de mi fuente...
¿Quíén pudiera alargar el reloj? , ¿quién pudiera
ignorar al otoño y su paso inclemente,
para ser en el tiempo la inmortal primavera?
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