Vuelta al nido-.

BEN.

Poeta que considera el portal su segunda casa
Volver al nido

fortalecer los caprichos

ser sonoro redentor

de obsoletos caminos.

Resistente en mil batallas

caminos contrarios en flamas

derribadas hasta los ataúdes.

Combinaciones probables

que ejecutan sus bailes inservibles.

Secuencias de acebo

mil parques y un solo diámetro.

Me cuesta entenderte

surgir de la niebla y ser el próximo

verdugo de tus vástagos.

Vuelvo al silencio o al mutismo

me inventarío y danzo con los hijos

del estío.

Volver al nido

próximas facturas

ocultas manifestaciones espectrales

recibos hermafroditas de cartas existenciales.

Me conquistaron tus bellas y altivas

letras, el letargo de tus botellas vacías,

el anatema de un soplo de tu ligereza.

Combato y desnudo el aire

me enfrento terminantemente

a cualquiera que mencione

ambos nombres juntos: Dios y dicha.

También en el caos

puede encontrarse a ese petulante,

a ese ser de las nieblas, serpientes

circulares como a Moisés, tras las

tablas dominadas.

Vuelvo al nido

reconfortante y reconfortado

sin duda oh, tu liviandad

me ofrece su infantil seguridad.

Los convulsos ataques

las arremetidas pobladoras de gérmenes

las ciudades aniquiladas y sombrías

los destructores de la capa de oxígeno.

Demostraron mi incapacidad

para aturdirme con el buen vino de Jacob

con el viejo vino de la cosecha de Job.

©
 
Volver al nido

fortalecer los caprichos

ser sonoro redentor

de obsoletos caminos.

Resistente en mil batallas

caminos contrarios en flamas

derribadas hasta los ataúdes.

Combinaciones probables

que ejecutan sus bailes inservibles.

Secuencias de acebo

mil parques y un solo diámetro.

Me cuesta entenderte

surgir de la niebla y ser el próximo

verdugo de tus vástagos.

Vuelvo al silencio o al mutismo

me inventarío y danzo con los hijos

del estío.

Volver al nido

próximas facturas

ocultas manifestaciones espectrales

recibos hermafroditas de cartas existenciales.

Me conquistaron tus bellas y altivas

letras, el letargo de tus botellas vacías,

el anatema de un soplo de tu ligereza.

Combato y desnudo el aire

me enfrento terminantemente

a cualquiera que mencione

ambos nombres juntos: Dios y dicha.

También en el caos

puede encontrarse a ese petulante,

a ese ser de las nieblas, serpientes

circulares como a Moisés, tras las

tablas dominadas.

Vuelvo al nido

reconfortante y reconfortado

sin duda oh, tu liviandad

me ofrece su infantil seguridad.

Los convulsos ataques

las arremetidas pobladoras de gérmenes

las ciudades aniquiladas y sombrías

los destructores de la capa de oxígeno.

Demostraron mi incapacidad

para aturdirme con el buen vino de Jacob

con el viejo vino de la cosecha de Job.

©


Quedan bien expuestos tus motivos para volver a ese nido, yo diría coraza para enfrentar las batallas.
Ben tu pluma se desliza con ligereza admirable.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba