NATHALIA-V
Quisiera no entender
y no tener nada
salvo la suavidad de tus manos
y el arte de tu mirar
clavado en las arrugas de mi alma.
Pregunto por tu boca de niña
al viento que precede palpitante
a través de la noche.
Muerdo sin aliento
el aire inmóvil que me dejaste;
camino ebrio y con los ojos ciegos
buscando en el pretil de la nostalgia
tu mirada de luz.
El silencio en su traje blanco
junta mis labios
A las hebras de tu voz,
el vuelo del pensamiento
delira violáceo
y troquela mi cuerpo
junto a las ventanas intoxicadas
de misterio.
Te miro en las pisadas
que dejan las aves en el aire,
así delirante te veo, prodigiosa
sabiéndote "Darona " entre mis brazos.
La tarde se irá lentamente
pero el deseo volverá
y seremos otra vez, blandas sombras
quemándose bajo la silueta de la luna.
Eban
(Septiembre,2019)