Dvaldés
Poeta que considera el portal su segunda casa
VIENTOS de CAMPO
El viento ya canta al campo
tonadas lo hacen bailar,
recibe contento el canto
se mecen bailando un vals.
Día soleado y llano
silbando brisa solar,
levanta temprano al gallo
con luces del madrugar.
Las tardes son viento osado
corriente y remolinar,
¡La danza que llama al diablo
se escucha a viejos rezar!
Crepúsculo alto y calmado
el viento cambia su faz,
invita muy suave al campo
guardarse para acostar.
Con nanas encanta al campo
de noche el viento juglar,
los grillos claman sus llantos
el viento los va a arrullar.
Eterno amigo son ambos
germinan fiel y fugaz,
el viento convida al campo
a un baile de no acabar.
Dvaldés
El viento ya canta al campo
tonadas lo hacen bailar,
recibe contento el canto
se mecen bailando un vals.
Día soleado y llano
silbando brisa solar,
levanta temprano al gallo
con luces del madrugar.
Las tardes son viento osado
corriente y remolinar,
¡La danza que llama al diablo
se escucha a viejos rezar!
Crepúsculo alto y calmado
el viento cambia su faz,
invita muy suave al campo
guardarse para acostar.
Con nanas encanta al campo
de noche el viento juglar,
los grillos claman sus llantos
el viento los va a arrullar.
Eterno amigo son ambos
germinan fiel y fugaz,
el viento convida al campo
a un baile de no acabar.
Dvaldés
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