WHICHAN
Poeta recién llegado
Déjame proyectar la mirada,
erigir un obelisco eterno
cuyo ápice se desvanece
y evolucione inextricable.
Déjame a merced del aire,
para mutar caprichoso y libre;
y con vueltas y remolinos
ser nube viva en el cielo.
Déjame acunar este sueño
Para alimentarlo y darle vida,
Hoy dejare enredar mis dedos
En la cabellera del niño que fui.
Déjame una dalia en el alfeizar
y los candiles encendidos,
hoy entraré con la luz de la luna
con sones de lira velaré tus sueños.
erigir un obelisco eterno
cuyo ápice se desvanece
y evolucione inextricable.
Déjame a merced del aire,
para mutar caprichoso y libre;
y con vueltas y remolinos
ser nube viva en el cielo.
Déjame acunar este sueño
Para alimentarlo y darle vida,
Hoy dejare enredar mis dedos
En la cabellera del niño que fui.
Déjame una dalia en el alfeizar
y los candiles encendidos,
hoy entraré con la luz de la luna
con sones de lira velaré tus sueños.