Lexema
Poeta que considera el portal su segunda casa
Con una montaña a cuestas
Descendió a la inerte
penumbra
Iluminando con su sangre
toda muerte, y dio vida
A los tambores dormidos
en el lecho de sus espinas.
Alegraos, no lo busqueis entre la noche, pues su luz en
vosotros camina.
Cadenas y grilletes
rotos al instante fue
rasgado el velo fino,
compartiendo su pan
y también su vino.
Un nacimiento
y una era convergieron
desde entonces.
Trompetas y salterios
arpas y decacordios
Alas inclinadas,
viene triunfante
el que venció toda
oscuridad y libró
fiera batalla.
Descendió a la inerte
penumbra
Iluminando con su sangre
toda muerte, y dio vida
A los tambores dormidos
en el lecho de sus espinas.
Alegraos, no lo busqueis entre la noche, pues su luz en
vosotros camina.
Cadenas y grilletes
rotos al instante fue
rasgado el velo fino,
compartiendo su pan
y también su vino.
Un nacimiento
y una era convergieron
desde entonces.
Trompetas y salterios
arpas y decacordios
Alas inclinadas,
viene triunfante
el que venció toda
oscuridad y libró
fiera batalla.
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