Aldonza Lorenzo
Poeta que considera el portal su segunda casa
Perdónadme,
Es mi instinto de guarda y cuida.
Encontré un poeta herido.
Lo traje conmigo,
Me susurró unos versos,
Cerró ésos ojos y los besé.
No tuve clemencia.
¡Los besé!
Ahora siempre duerme conmigo.
Es ése caramelo que todas queremos.
Dulce y amargo a la vez.
Me lo quedo.
No quiero soltarlo.
Será mi siempre amigo.
Vivirá debajo de mi almohada.
Entre mis pensamientos y sueños.
Creo que es un bonito lugar para habitar.
Podría hacerle un hueco entre mis costillas.
¿En mi corazón?
No sé.
Ahí hay demasiado desorden.
Todo está patas arriba o en ruinas.
¿Gus?
¿Dónde te meto?
Presiento que será un bello otoño.
3:34
Bailando contigo
Es mi instinto de guarda y cuida.
Encontré un poeta herido.
Lo traje conmigo,
Me susurró unos versos,
Cerró ésos ojos y los besé.
No tuve clemencia.
¡Los besé!
Ahora siempre duerme conmigo.
Es ése caramelo que todas queremos.
Dulce y amargo a la vez.
Me lo quedo.
No quiero soltarlo.
Será mi siempre amigo.
Vivirá debajo de mi almohada.
Entre mis pensamientos y sueños.
Creo que es un bonito lugar para habitar.
Podría hacerle un hueco entre mis costillas.
¿En mi corazón?
No sé.
Ahí hay demasiado desorden.
Todo está patas arriba o en ruinas.
¿Gus?
¿Dónde te meto?
Presiento que será un bello otoño.
3:34
Bailando contigo
Última edición: