Morgan H.Yabar
Poeta que considera el portal su segunda casa
Así, la esencia se come la piel,
Se sublima dejando su forma.
-no hay dolor, en esta cicatriz-
Aunque los vestigios de su morada
Cimbren el alma.
Los hilos de pólvora agrietan la piel
ahí estaba, la impronta rubrica de un beso.
Aquel rito abismal donde se arde el alma.
El descenso,
como si fuera una cuerda transustancial.
Exultante, mítico
Intrincado por todos los siglos.
Descenso.
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