Me siento en las noches
frías
para encontrarte
en la penumbra de estos versos
que siempre te buscan.
Hay olor de ausencia
en este silencio nocturno,
busco tu beso
en el humedal que rodea
esta espesura.
Creo sentir tu mano
recorrer la angustiosa
vértebra
que gira y gira en mi espalda blanca.
Rezo por ti, por esa luz
que me llega
desde tus ojos cristalinos,
rezo por tu boca
pequeña alfombra
que mece mi respiración
lentamente.
Y aclaras las estrellas
una a una
en el espacio
en donde siempre estas
cuando no te veo.
Mi estación favorita
recorrer tu cadera
perforar tu silencio y hacerlo completamente mío.
Es la forma
de traerte que tengo
para sentirme océano,
ola rompiente
que impone a kilómetros
esa frescura que ha dejado
huellas en ti.
Lo sé, siempre estas
en la corriente
de algún viento
que me toca la cara
siempre
aleteas
en mi ventana
como un colibrí
que en otras vidas también
fuiste tú.
(Con el cariño de siempre para ti querido Eban).
Pincoya/ Enero/2020
frías
para encontrarte
en la penumbra de estos versos
que siempre te buscan.
Hay olor de ausencia
en este silencio nocturno,
busco tu beso
en el humedal que rodea
esta espesura.
Creo sentir tu mano
recorrer la angustiosa
vértebra
que gira y gira en mi espalda blanca.
Rezo por ti, por esa luz
que me llega
desde tus ojos cristalinos,
rezo por tu boca
pequeña alfombra
que mece mi respiración
lentamente.
Y aclaras las estrellas
una a una
en el espacio
en donde siempre estas
cuando no te veo.
Mi estación favorita
recorrer tu cadera
perforar tu silencio y hacerlo completamente mío.
Es la forma
de traerte que tengo
para sentirme océano,
ola rompiente
que impone a kilómetros
esa frescura que ha dejado
huellas en ti.
Lo sé, siempre estas
en la corriente
de algún viento
que me toca la cara
siempre
aleteas
en mi ventana
como un colibrí
que en otras vidas también
fuiste tú.
(Con el cariño de siempre para ti querido Eban).
Pincoya/ Enero/2020