Bernardo de Valbuena
Poeta que considera el portal su segunda casa
Ayer me hiciste creer
que por mis huesos estabas
prendado y que no dudabas
...pero era al anochecer.
¡Qué ilusa fui !, no prever
cuán dicharachero hablabas
y cómo al aire lanzabas
las delicias del querer.
El vino hace sus estragos
A esas horas de la tarde
…y fueron más de dos tragos.
Si vuelve a hacer otro alarde
para decirme bonita
ha de ser de mañanita.
que por mis huesos estabas
prendado y que no dudabas
...pero era al anochecer.
¡Qué ilusa fui !, no prever
cuán dicharachero hablabas
y cómo al aire lanzabas
las delicias del querer.
El vino hace sus estragos
A esas horas de la tarde
…y fueron más de dos tragos.
Si vuelve a hacer otro alarde
para decirme bonita
ha de ser de mañanita.