César Guevar
Poeta que considera el portal su segunda casa
Bichos andando la vida
una hora en el reloj
un pie en la espada.
Animales cósmicos
docenas de golondrinas.
Sabiendo que viven.
Hundiendo tentáculos
en el aire del camino.
César no sabía de golpes fuertes,
” yo no sé...” –decía.
de oquedades, de vacíos en el alma
y de viajes
sin sentido.
Yo sí sé.
Bichos con extraño corazón
a tiempo prefijado
agua
trasluz y tornasol.
Bichos determinados
sexuados previsibles
jugando al libre albedrío.
Copias.
Bichos del mar,
tan distintxs tan iguales.
Partículas –apenas-
condenadas al gran viaje.
Bichos en el ocaso
sintiendo y sabiendo
que sienten.
bichos entre otros bichos
y ya.
una hora en el reloj
un pie en la espada.
Animales cósmicos
docenas de golondrinas.
Sabiendo que viven.
Hundiendo tentáculos
en el aire del camino.
César no sabía de golpes fuertes,
” yo no sé...” –decía.
de oquedades, de vacíos en el alma
y de viajes
sin sentido.
Yo sí sé.
Bichos con extraño corazón
a tiempo prefijado
agua
trasluz y tornasol.
Bichos determinados
sexuados previsibles
jugando al libre albedrío.
Copias.
Bichos del mar,
tan distintxs tan iguales.
Partículas –apenas-
condenadas al gran viaje.
Bichos en el ocaso
sintiendo y sabiendo
que sienten.
bichos entre otros bichos
y ya.
César siendo César y enero. 2020. El Guevara.