Mary Mura
Poeta veterano en el portal
Amor animal
El humano se atribuye en el arte del amor,
tener todo encaminado para ser siempre el mejor.
Un día entre en el bosque y me detuve a mirar,
como esos hermosos loros se mimaban sin parar.
Daba un placer infinito ver entregarse al amor,
juntando sus dos piquitos mimándose sin parar.
El hombre que sabe todo no se detiene a mirar,
el amor que esos loritos que embelesados están.
Amor puro sin promesas ni exigencias que esperar,
así como el humano promete sin saber si cumplirá.
Solo actúan por instinto que decimos animal,
saben cuidar a sus hijos hasta que puedan andar.
Hacen cualquier sacrificio para que puedan comer ,
los protegen y acompañan hasta el momento final.
He visto pocas especies capaces de abandonar,
a sus crías indefensas y dejarlos sin mirar.
El hombre con su sapiencia es capaz de abandonar,
golpear y hasta hacerles daño a sus hijos sin parar.
Seguro que no son muchos los que hacen esto ,pero con la inteligencia
que decimos tener, no debería haber ni un solo padre capaz de semejantes aberraciones.
Mary Mura 5/2/2020