Hemos renovado por completo nuestro analizador de métrica: ahora analiza poemas enteros con detección de sinalefas, sinéresis, esquema rímico, tipo de estrofa y mucho más. Además, incluye dos nuevas herramientas:
Rimas — busca rimas consonantes y asonantes filtradas por sílabas — y Sinónimos — encuentra palabras alternativas que encajen en tu verso. Está en fase de pruebas — tu opinión nos ayuda
a perfeccionarlo. Si encuentras algún error o tienes sugerencias, escríbenos a info@mundopoesia.com.
Probar la nueva versión →
Estás utilizando un navegador obsoleto. Puede que este u otros sitios no se muestren correctamente. Debes actualizarlo o utilizar un navegador alternativo.
El humano se atribuye en el arte del amor, tener todo encaminado para ser siempre el mejor.
Un día entre en el bosque y me detuve a mirar,
como esos hermosos loros se mimaban sin parar.
Daba un placer infinito ver entregarse al amor,
juntando sus dos piquitos mimándose sin parar.
El hombre que sabe todo no se detiene a mirar,
el amor que esos loritos que embelesados están.
Amor puro sin promesas ni exigencias que esperar,
así como el humano promete sin saber si cumplirá.
Solo actúan por instinto que decimos animal, saben cuidar a sus hijos hasta que puedan andar.
Hacen cualquier sacrificio para que puedan comer , los protegen y acompañan hasta el momento final.
He visto pocas especies capaces de abandonar, a sus crías indefensas y dejarlos sin mirar.
El hombre con su sapiencia es capaz de abandonar,
golpear y hasta hacerles daño a sus hijos sin parar.
Seguro que no son muchos los que hacen esto ,pero con la inteligencia
que decimos tener, no debería haber ni un solo padre capaz de semejantes aberraciones.
El humano se atribuye en el arte del amor, tener todo encaminado para ser siempre el mejor.
Un día entre en el bosque y me detuve a mirar,
como esos hermosos loros se mimaban sin parar.
Daba un placer infinito ver entregarse al amor,
juntando sus dos piquitos mimándose sin parar.
El hombre que sabe todo no se detiene a mirar,
el amor que esos loritos que embelesados están.
Amor puro sin promesas ni exigencias que esperar,
así como el humano promete sin saber si cumplirá.
Solo actúan por instinto que decimos animal,
saben cuidar a sus hijos hasta que puedan andar.
Hacen cualquier sacrificio para que puedan comer ,
los protegen y acompañan hasta el momento final.
He visto pocas especies capaces de abandonar,
a sus crías indefensas y dejarlos sin mirar.
El hombre con su sapiencia es capaz de abandonar,
golpear y hasta hacerles daño a sus hijos sin parar.
Seguro que no son muchos los que hacen esto ,pero con la inteligencia
que decimos tener, no debería haber ni un solo padre capaz de semejantes aberraciones.
Cierto es que la naturaleza nos deja detalles de lo que debe ser la
emanacion del verdadero amor. ellos en complicidad saben mejor
el destino de las esencias mas naturales. me gusto muyo el
remanso pensante que deja tu obra. saludos afectuosos de
luzyabsenta