Mi noche es una viuda triste y sola
que retorcida inunda mis entrañas
y cambia mil sonetos por un hola.
Mis vías a tus ritos son extrañas.
Tu verbo es imposible conjugar.
Tu desbordante imagen sigue aquí.
Un sentimiento fuera de lugar.
No soy completamente yo, sin ti.
Partir tus hojas secas fue estridencia.
Busqué respuestas donde no debía.
Una inocencia torpe es imprudencia.
Es un error que pago todavía.
La posibilidad que me perdones
es de uno coma cinco en cien millones.