Pedro Olvera
#ElPincheLirismo
El otoño es un señor friolento
que a menudo está metido
entre los brazos de los árboles
altos,
se desnuda con ellos,
les hace un amor de orfebre
con suspiros pausados
y lentos.
Yo quisiera ser un sastre,
como un marzo del norte,
para hilvanar mantas
calientes
con las hojas que estos amantes
tristes
dejan tiradas por dondequiera
y dárselas a los frágiles arbustos
que no sobrevivirán al invierno.
Pero
yo también estoy desnudo,
también yo tengo frío,
y lo único que puedo hacer
es un abrigo
para cubrirme
sin incinerarlas.
Sus hilos de música dorada,
su ser de vuelo puro,
su compacta comunión con lo que muere
y se reintegra,
entibian mis propias raíces
de tal manera que a veces
me brotan hojas nuevas
en las cicatrices
que dejaron mis hojas muertas.
que a menudo está metido
entre los brazos de los árboles
altos,
se desnuda con ellos,
les hace un amor de orfebre
con suspiros pausados
y lentos.
Yo quisiera ser un sastre,
como un marzo del norte,
para hilvanar mantas
calientes
con las hojas que estos amantes
tristes
dejan tiradas por dondequiera
y dárselas a los frágiles arbustos
que no sobrevivirán al invierno.
Pero
yo también estoy desnudo,
también yo tengo frío,
y lo único que puedo hacer
es un abrigo
para cubrirme
sin incinerarlas.
Sus hilos de música dorada,
su ser de vuelo puro,
su compacta comunión con lo que muere
y se reintegra,
entibian mis propias raíces
de tal manera que a veces
me brotan hojas nuevas
en las cicatrices
que dejaron mis hojas muertas.
7 de diciembre de 2019
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