Tarde

Pedro Olvera

#ElPincheLirismo
Era tarde para los dos
o precisamente por eso.
Tu herida me sonrió.
Herido, te sonreí.

Era tarde para nosotros,
pero aún teníamos la boca
detrás de las palabras
y se adelantaba al silencio.

Intentamos sonreír sin recordar,
recordar sin sentir,
sentir sin extrañar.
Pero era tarde para todo eso.

No te dije quédate;
tampoco dijiste no te vayas.
Escondiste la sortija
y yo apagué el teléfono.
Sonreímos...
Y se nos hizo tarde.

Después de todo teníamos
las mismas bocas de antes,
heridas sonrientes,
y un silencio antiguo
para no decirnos nada.

Teníamos un cuerpo, dos cuerpos
aún con juventud para gastar,
para revivir.
Teníamos ropa y no tuvimos.
Teníamos pudor y no tuvimos.
Éramos cuerpos
y teníamos ganas
y ganas de quitárnoslas.

Pero para el corazón era tarde,
o precisamente por eso
apostamos lo que no teníamos.
Era tan tarde para ti y para mí
que solo tuvimos tiempo para perder
y nos perdimos.

¡Oh, cómo nos perdimos!


12 de marzo de 2019
 
Última edición:
Si te digo que me dieron ganas de llorar mentiría, porque ya estoy llorando. Poeta, poeta, poeta que emociones convocas en tus versos y aunque son tan íntimos me doy el lujo que sean tan míos como espectador. ¿Cuántas veces se nos acaba el tiempo?, tú eres joven hay otros que ya estamos en la recta final y aun existe la esperanza de tener el gozo del amor. No soy romántica pero sí optimista…Que grato leerte y como te he dicho, duele leer experiencias así pero se disfrutan…

Besitos de tutti frutti,
 
Última edición:
Si te digo que me dieron ganas de llorar mentiría, porque ya estoy llorando. Poeta, poeta, poeta que emociones convocas en tus versos y aunque son tan íntimos me doy el lujo que sean tan míos como espectador. ¿Cuántas veces se nos acaba el tiempo?, tú eres joven hay otros que ya estamos en la recta final y aun existe la esperanza de tener el gozo del amor. No soy romántica pero sí optimista…Que grato leerte y como te he dicho, duele leer experiencias así pero se disfrutan…

Besitos de tutti frutti,
Me ocurrió algo similar hace rato cuando busqué entre los documentos algo que compartir. Después de casi un año de haberlo redactado en una noche desastrosa, pensé que ya podía tomar cierta distancia emocional para corregirlo, para transformarlo en una alegoría despersonalizada. Pero no. Fue repetir un momento, pero después me di cuenta que un adiós no es lo más importante cuando algo acaba. Diría Drexler: Hay que amar la trama más que el desenlace.

Siempre he pensado que quien escribe vive muchas vidas, y si a eso le agregas el optimismo de la esperanza y la conciencia de ser y existir, es como mantener el alma joven. Y eso es seguir en la búsqueda, seguir buscando vida y no perder la capacidad de asombro cuando la encontramos. Tienes un espíritu alto y un alma lozana y viajera. No los pierdas nunca.

Te mando el más cordial de mis abrazos y el agradecimiento sincero por la complicidad de tu lectura.


PS.

Hoy voy hacia la vida;
antes iba a la pinche muerte.


Cuco Sánchez / Chavela Vargas.
 
Era tarde para los dos
o precisamente por eso.
Tu herida me sonrió.
Herido, te sonreí.

Era tarde para nosotros,
pero aún teníamos la boca
detrás de las palabras
y se adelantaba al silencio.

Intentamos sonreír sin recordar,
recordar sin sentir,
sentir sin extrañar.
Pero era tarde para todo eso.

No te dije quédate;
tampoco dijiste no te vayas.
Escondiste la sortija
y yo apagué el teléfono.
Sonreímos...
Y se nos hizo tarde.

Después de todo teníamos
las mismas bocas de antes,
heridas sonrientes,
y un silencio antiguo
para no decirnos nada.

Teníamos un cuerpo, dos cuerpos
aún con juventud para gastar,
para revivir.
Teníamos ropa y no tuvimos.
Teníamos pudor y no tuvimos.
Éramos cuerpos
y teníamos ganas
y ganas de quitárnoslas.

Pero para el corazón era tarde,
o precisamente por eso
apostamos lo que no teníamos.
Era tan tarde para ti y para mí
que solo tuvimos tiempo para perder
y nos perdimos.

¡Oh, cómo nos perdimos!



12 de marzo de 2019.
Tienes y tu poesía sí que la tiene ese poder absoluto de transmitir tanto, pero tanto...

Que debí buscar un valde para recojer tantas lágrimas uffff...
Qué bello y conmovedor Pedro.


Felicidades por esa gran pluma que posees.

Abrazos luminosos desde mi mar.
 
Era tarde para los dos
o precisamente por eso.
Tu herida me sonrió.
Herido, te sonreí.

Era tarde para nosotros,
pero aún teníamos la boca
detrás de las palabras
y se adelantaba al silencio.

Intentamos sonreír sin recordar,
recordar sin sentir,
sentir sin extrañar.
Pero era tarde para todo eso.

No te dije quédate;
tampoco dijiste no te vayas.
Escondiste la sortija
y yo apagué el teléfono.
Sonreímos...
Y se nos hizo tarde.

Después de todo teníamos
las mismas bocas de antes,
heridas sonrientes,
y un silencio antiguo
para no decirnos nada.

Teníamos un cuerpo, dos cuerpos
aún con juventud para gastar,
para revivir.
Teníamos ropa y no tuvimos.
Teníamos pudor y no tuvimos.
Éramos cuerpos
y teníamos ganas
y ganas de quitárnoslas.

Pero para el corazón era tarde,
o precisamente por eso
apostamos lo que no teníamos.
Era tan tarde para ti y para mí
que solo tuvimos tiempo para perder
y nos perdimos.

¡Oh, cómo nos perdimos!



12 de marzo de 2019.
Un señor poema, Martín. Me gustan las palabras cuando dicen y cuando callan, y cuando expresan el amor, el desamor o las despedidas. Chavela, Pedro O…, Martín Vera... Que me encantó el poema, cuatachón.
 
Era tarde para los dos
o precisamente por eso.
Tu herida me sonrió.
Herido, te sonreí.

Era tarde para nosotros,
pero aún teníamos la boca
detrás de las palabras
y se adelantaba al silencio.

Intentamos sonreír sin recordar,
recordar sin sentir,
sentir sin extrañar.
Pero era tarde para todo eso.

No te dije quédate;
tampoco dijiste no te vayas.
Escondiste la sortija
y yo apagué el teléfono.
Sonreímos...
Y se nos hizo tarde.

Después de todo teníamos
las mismas bocas de antes,
heridas sonrientes,
y un silencio antiguo
para no decirnos nada.

Teníamos un cuerpo, dos cuerpos
aún con juventud para gastar,
para revivir.
Teníamos ropa y no tuvimos.
Teníamos pudor y no tuvimos.
Éramos cuerpos
y teníamos ganas
y ganas de quitárnoslas.

Pero para el corazón era tarde,
o precisamente por eso
apostamos lo que no teníamos.
Era tan tarde para ti y para mí
que solo tuvimos tiempo para perder
y nos perdimos.

¡Oh, cómo nos perdimos!



12 de marzo de 2019.
Un glaciar de dudas y un mantenido parpado de desilusiones donde
las formas de amor intensivo se pierden..., todo era sublime, pero
el camino nunca concentro perfectamente el instinto. excelente.
saludos afectuosos de luzyabsenta
 
Un señor poema, Martín. Me gustan las palabras cuando dicen y cuando callan, y cuando expresan el amor, el desamor o las despedidas. Chavela, Pedro O…, Martín Vera... Que me encantó el poema, cuatachón.
Je, je... Es que me enteré que Pedro significa piedra, por eso me cambié el nombre por el apellido cuyo significado desconozco. Todo sea por el suspenso de no saber para adivinar.
Gracias amigo, te debo quién sabe cuántas lecturas y tequilas rasposos. Pero yo pago, cómo chingados no.

Saludos fraternos.
 
Era tarde para los dos
o precisamente por eso.
Tu herida me sonrió.
Herido, te sonreí.

Era tarde para nosotros,
pero aún teníamos la boca
detrás de las palabras
y se adelantaba al silencio.

Intentamos sonreír sin recordar,
recordar sin sentir,
sentir sin extrañar.
Pero era tarde para todo eso.

No te dije quédate;
tampoco dijiste no te vayas.
Escondiste la sortija
y yo apagué el teléfono.
Sonreímos...
Y se nos hizo tarde.

Después de todo teníamos
las mismas bocas de antes,
heridas sonrientes,
y un silencio antiguo
para no decirnos nada.

Teníamos un cuerpo, dos cuerpos
aún con juventud para gastar,
para revivir.
Teníamos ropa y no tuvimos.
Teníamos pudor y no tuvimos.
Éramos cuerpos
y teníamos ganas
y ganas de quitárnoslas.

Pero para el corazón era tarde,
o precisamente por eso
apostamos lo que no teníamos.
Era tan tarde para ti y para mí
que solo tuvimos tiempo para perder
y nos perdimos.

¡Oh, cómo nos perdimos!



12 de marzo de 2019.

Apreciado Poeta y Amigo @Martín Vera :

¡Qué tremendo! Irremediablemente sensible, profundo, doliente, transmite tanto y a la vez es tan interior, tan íntimamente personal, enorme herida es el silencio entre dos que, sin lograr comunicarse, se van perdiendo lo mejor del amor -la complicidad. Concéntrate pensé, disfruta el viaje y del viaje, guárdate lo mejor para momentos así, en que te puebla el dolor, la nostalgia o la amarga desolación. Esa instantánea servirá quizá para pasar -lo un poco mejor. Muchas Gracias por compartir tu arte mi admirado Poeta. Recibe estrellas brillantes, mi saludo afectuoso y mis mejores deseos siempre
 
Apreciado Poeta y Amigo @Martín Vera :

¡Qué tremendo! Irremediablemente sensible, profundo, doliente, transmite tanto y a la vez es tan interior, tan íntimamente personal, enorme herida es el silencio entre dos que, sin lograr comunicarse, se van perdiendo lo mejor del amor -la complicidad. Concéntrate pensé, disfruta el viaje y del viaje, guárdate lo mejor para momentos así, en que te puebla el dolor, la nostalgia o la amarga desolación. Esa instantánea servirá quizá para pasar -lo un poco mejor. Muchas Gracias por compartir tu arte mi admirado Poeta. Recibe estrellas brillantes, mi saludo afectuoso y mis mejores deseos siempre
Compañera, amiga Grace, muchas gracias por tu puntual y sensible comentario.
Dondequiera que te encuentres te llegan mis abrazos amistosos.
:)
 
Era tarde para los dos
o precisamente por eso.
Tu herida me sonrió.
Herido, te sonreí.

Era tarde para nosotros,
pero aún teníamos la boca
detrás de las palabras
y se adelantaba al silencio.

Intentamos sonreír sin recordar,
recordar sin sentir,
sentir sin extrañar.
Pero era tarde para todo eso.

No te dije quédate;
tampoco dijiste no te vayas.
Escondiste la sortija
y yo apagué el teléfono.
Sonreímos...
Y se nos hizo tarde.

Después de todo teníamos
las mismas bocas de antes,
heridas sonrientes,
y un silencio antiguo
para no decirnos nada.

Teníamos un cuerpo, dos cuerpos
aún con juventud para gastar,
para revivir.
Teníamos ropa y no tuvimos.
Teníamos pudor y no tuvimos.
Éramos cuerpos
y teníamos ganas
y ganas de quitárnoslas.

Pero para el corazón era tarde,
o precisamente por eso
apostamos lo que no teníamos.
Era tan tarde para ti y para mí
que solo tuvimos tiempo para perder
y nos perdimos.

¡Oh, cómo nos perdimos!


12 de marzo de 2019
Lloré con este poema tuyo...
No recuerdo si te lo había dicho pero, Miamigomío mío, hoy te lo confieso.
Te quiero, mi Flaco.
Abrazazo.
 
Puede interpretarse de dos maneras esta sensación que deja tu poema al final o no se si es dependiendo de cada quien como lo viva y lo interprete, el final a mí me dejo una sensación de como si, se hizo tarde, pero ese "nos perdimos", pudo haber Sido en el calor de las sábanas, fue doliente si porque se hizo tarde, pero esa es mi interpretación, no se si andaré con otras vainas en la cabeza jajaja.....:p:p:p:oops: Siempre delicioso leerte Pedro, te dejo mi abrazo con la admiración y el cariño de siempre....:cool:
 
Última edición:

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba