Chema Ysmer
Poeta que considera el portal su segunda casa
Cuando las cosas no marchen
y el espacio se reduzca,
cuando las horas te aprisionen
y los pies no respondan,
cuando las manos se agolpen
y el viento se esconda,
cuando no llegue el aliento
y perdamos el norte,
cuando falle la esperanza
echa mano a la palabra,
ella sabrá reencontrarte
aún en el lugar más oscuro
ella sabrá elevarte
por encima, de todo este absurdo,
ella sabrá edificarte
nuevamente de las ruinas,
ella hará que este mundo
recobre de nuevo el sentido.
Cuando falle la esperanza
cuando las cosas no marchen
cuando los pies no respondan
echa mano a la palabra.
y el espacio se reduzca,
cuando las horas te aprisionen
y los pies no respondan,
cuando las manos se agolpen
y el viento se esconda,
cuando no llegue el aliento
y perdamos el norte,
cuando falle la esperanza
echa mano a la palabra,
ella sabrá reencontrarte
aún en el lugar más oscuro
ella sabrá elevarte
por encima, de todo este absurdo,
ella sabrá edificarte
nuevamente de las ruinas,
ella hará que este mundo
recobre de nuevo el sentido.
Cuando falle la esperanza
cuando las cosas no marchen
cuando los pies no respondan
echa mano a la palabra.