Chema Ysmer
Poeta que considera el portal su segunda casa
Pasarán las noches sigilosas
como gatos encinta
sobre los tejados,
noches en blanco
sobre fondo en negro,
sueños arrugados
sin mirada alguna.
Pasarán las noches
cada vez más largas
sedando las manos
antes caprichosas
hibernando la luz
que antes encendía;
la palabra incluso
se comerá sus letras
y perderá el rumbo.
Pasarán las noches,
dejando un carbón espeso
en los ojos,
nublando recuerdos
llenándolos de dudas.
Pasarán al fin
las noches sigilosas
y luego, como nubes
arracimadas y en celo
descargaremos juntos
sobre nuestros miedos
una nueva verdad
una vida nueva.
como gatos encinta
sobre los tejados,
noches en blanco
sobre fondo en negro,
sueños arrugados
sin mirada alguna.
Pasarán las noches
cada vez más largas
sedando las manos
antes caprichosas
hibernando la luz
que antes encendía;
la palabra incluso
se comerá sus letras
y perderá el rumbo.
Pasarán las noches,
dejando un carbón espeso
en los ojos,
nublando recuerdos
llenándolos de dudas.
Pasarán al fin
las noches sigilosas
y luego, como nubes
arracimadas y en celo
descargaremos juntos
sobre nuestros miedos
una nueva verdad
una vida nueva.