Profundidad

Francisco Lechuga Mejia

Poeta que no puede vivir sin el portal

recuerdo, entre tanta negra soledad
y oscura noche, tu piel de mar espuma
y nácar, tus ojos bellos verdes de acertijo,
tu cuerpo sus esquinas y rincones,

recuerdo el manojo de tus nervios,
el rubor de tus mejillas y después el llanto
de la ducha lavando de tu cuerpo las caricias,
nuestro aroma y el verso que aún me sé
y que escribí sobre tu cuerpo,

recuerdo que sabía bien que partirías
y jamás regresarías, por lo menos no
como en ese tiempo en que mis ojos
con amor te miraba como yo quería,

recuerdo las grietas que había en tu voz
cuando jurabas que me amabas, los valles
de tu cuerpo, cada espasmo, los suspiros
y la profundidad exacta de tu ombligo.

Due 10/01/20 En una tarde fría en la que viento se ensaña con la piel de los recuerdos.

Profundidad.jpg
 
recuerdo, entre tanta negra soledad
y oscura noche, tu piel de mar espuma
y nácar, tus ojos bellos verdes de acertijo,
tu cuerpo sus esquinas y rincones,

recuerdo el manojo de tus nervios,
el rubor de tus mejillas y después el llanto
de la ducha lavando de tu cuerpo las caricias,
nuestro aroma y el verso que aún me sé
y que escribí sobre tu cuerpo,

recuerdo que sabía bien que partirías
y jamás regresarías, por lo menos no
como en ese tiempo en que mis ojos
con amor te miraba como yo quería,

recuerdo las grietas que había en tu voz
cuando jurabas que me amabas, los valles
de tu cuerpo, cada espasmo, los suspiros
y la profundidad exacta de tu ombligo.

Due 10/01/20 En una tarde fría en la que viento se ensaña con la piel de los recuerdos.

Profundidad.jpg
Qué profundidad en tus versos Francisco.
Realmente me ha gustado como vas entregando ese mensaje de oscuros recuerdo y transmitiendo ese pesar de oquedad.
Felicitaciones.
Rodrigo del Río
 
recuerdo, entre tanta negra soledad
y oscura noche, tu piel de mar espuma
y nácar, tus ojos bellos verdes de acertijo,
tu cuerpo sus esquinas y rincones,

recuerdo el manojo de tus nervios,
el rubor de tus mejillas y después el llanto
de la ducha lavando de tu cuerpo las caricias,
nuestro aroma y el verso que aún me sé
y que escribí sobre tu cuerpo,

recuerdo que sabía bien que partirías
y jamás regresarías, por lo menos no
como en ese tiempo en que mis ojos
con amor te miraba como yo quería,

recuerdo las grietas que había en tu voz
cuando jurabas que me amabas, los valles
de tu cuerpo, cada espasmo, los suspiros
y la profundidad exacta de tu ombligo.

Due 10/01/20 En una tarde fría en la que viento se ensaña con la piel de los recuerdos.

Profundidad.jpg
Vengo con ánimos sobrios nomás a comprobar que tengo sed de la peligrosa. Eres un lujo, compañero.
 
recuerdo, entre tanta negra soledad
y oscura noche, tu piel de mar espuma
y nácar, tus ojos bellos verdes de acertijo,
tu cuerpo sus esquinas y rincones,

recuerdo el manojo de tus nervios,
el rubor de tus mejillas y después el llanto
de la ducha lavando de tu cuerpo las caricias,
nuestro aroma y el verso que aún me sé
y que escribí sobre tu cuerpo,

recuerdo que sabía bien que partirías
y jamás regresarías, por lo menos no
como en ese tiempo en que mis ojos
con amor te miraba como yo quería,

recuerdo las grietas que había en tu voz
cuando jurabas que me amabas, los valles
de tu cuerpo, cada espasmo, los suspiros
y la profundidad exacta de tu ombligo.

Due 10/01/20 En una tarde fría en la que viento se ensaña con la piel de los recuerdos.

Profundidad.jpg
Momentos que calan hasta la médula y allí anidan, no se van más...
Un placer ha sido leerte. Saludos.
 
recuerdo, entre tanta negra soledad
y oscura noche, tu piel de mar espuma
y nácar, tus ojos bellos verdes de acertijo,
tu cuerpo sus esquinas y rincones,

recuerdo el manojo de tus nervios,
el rubor de tus mejillas y después el llanto
de la ducha lavando de tu cuerpo las caricias,
nuestro aroma y el verso que aún me sé
y que escribí sobre tu cuerpo,

recuerdo que sabía bien que partirías
y jamás regresarías, por lo menos no
como en ese tiempo en que mis ojos
con amor te miraba como yo quería,

recuerdo las grietas que había en tu voz
cuando jurabas que me amabas, los valles
de tu cuerpo, cada espasmo, los suspiros
y la profundidad exacta de tu ombligo.

Due 10/01/20 En una tarde fría en la que viento se ensaña con la piel de los recuerdos.

Profundidad.jpg
La profundidad del amor es insondable y aunque pasen los años y la ciencia avance, nadie sabe calcular cuanto pesa exactamente un beso y mucho menos el amor con todos ellos. Gran poema, recibe mis saludos más afectuosos.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba