Mario Dominguez
Poeta recién llegado
Te extraño, pues aunque sea en letras puedo sentirte cerca, este arremolinar en mi cabeza vuelve a pescarme, el anzuelo está oxidado y penetra el alma de mi carne…
Vienes a mi mente, ágil y feroz, vibrante y fugaz, mientras el humo flota dentro de mi, te miro en el infinito de mi cielo, suspirando para ti los mejores anhelos…
Porque la inspiración llega y no conoce de fronteras, rompe toda distancia, las palabras navegan a lo más profundo, tanto que te agitan, tanto como lo permitas…
Las estrellas fugaces dejan vacíos que no vuelven a llenarse, existen rescates que no pueden pagarse, los precios son muy altos y los errores están a la orden del día…
Porque las guerras mentales te hacen sentir vulnerable, no para el tiempo y faltan piezas al rompecabezas, la comida está servida pero nadie está en la mesa…
Cuando la mente vuela y el ego sabotea…
Vienes a mi mente, ágil y feroz, vibrante y fugaz, mientras el humo flota dentro de mi, te miro en el infinito de mi cielo, suspirando para ti los mejores anhelos…
Porque la inspiración llega y no conoce de fronteras, rompe toda distancia, las palabras navegan a lo más profundo, tanto que te agitan, tanto como lo permitas…
Las estrellas fugaces dejan vacíos que no vuelven a llenarse, existen rescates que no pueden pagarse, los precios son muy altos y los errores están a la orden del día…
Porque las guerras mentales te hacen sentir vulnerable, no para el tiempo y faltan piezas al rompecabezas, la comida está servida pero nadie está en la mesa…
Cuando la mente vuela y el ego sabotea…