Chema Ysmer
Poeta que considera el portal su segunda casa
Quedarán rastros
marcas de dedos en la arena
una piedra rodando
una tras otra
dejando
desdibujados surcos
un arrastrar
de migraciones
con vuelos sin escala
un lápiz de labios
con la punta comida
la huella
de una carrera
en solitario
algunas ropas
de amantes
que se fueron
rastros
al bajar la marea
cuando la corriente
se entera
de sus múltiples
fracasos
y siente vergüenza
y quiere esconderse
en el atardecer
de los acantilados
en el hombro
de una luna
primeriza
en el último extra
que piso el escenario.