¿Qué haremos
con esta tristeza muerta;
como eterno sacrificio;
sobre el altar insensible
de algún mítico embrujo?
Yo tras mi pasado,
tú tras tu futuro;
tú con tus ausencias,
y yo con mis hastíos.
¿Qué haremos
con esta añoranza cíclica
pernoctando en los sentidos;
acechando siempre al tiempo
tras las rejas del silencio?
¡Anda, dame tu mano!
¡Juntemos nuestros fracasos
y hagamos una hoguera
para quemar al destino!