Rosendo
Poeta adicto al portal
Hay seres que al mirarse en el espejo
acusan incontables ilusiones
y frente a sus patéticas facciones
se embeben festejando su reflejo.
En ese simulacro de cortejo,
inmersos en virtuales obsesiones,
se prendan de visibles distorsiones
y así van sustentando ese complejo.
Y cuando en el remanso ellos se miran
sintiendo arrobación por su careta,
con hálitos explícitos suspiran.
Es tal la admiración de su silueta
que en su contemplación ellos deliran
si el viento desfigura el agua quieta.
acusan incontables ilusiones
y frente a sus patéticas facciones
se embeben festejando su reflejo.
En ese simulacro de cortejo,
inmersos en virtuales obsesiones,
se prendan de visibles distorsiones
y así van sustentando ese complejo.
Y cuando en el remanso ellos se miran
sintiendo arrobación por su careta,
con hálitos explícitos suspiran.
Es tal la admiración de su silueta
que en su contemplación ellos deliran
si el viento desfigura el agua quieta.