Tu ventaja es que, a los ojos de un lector, pareces más firme en tu empeño.
Tan firme como una sentencia de muerte.
Cosa que es muy habitual, en este mundo lleno de intrépidos amantes del dinero.
Pero ya te lo avisé, y no voy sólo a por ti, sino a por otros tantos hijos bastardos. Hijos de la fornicación.
Je, je, je.
Tú fuiste parido en un prostíbulo, como todos tus ancestros. ¿ Me entiendes ahora, amigo de Lucifer ?
O no me expreso con suficiente claridad.
Néfilim lo fue tu tatarabuelo, como tu abuelo, tu padre, y tu madre.
Y muchos otros que te han dado de mamar, pasta dentífrica fluorada.
Para que se te calcifique la glándula pineal que tienes, en el cerebro.
Y quedes completamente ciego, a la conexión con el Cosmos.
Eres un aburrimiento con patas. Siempre sales con la misma respuesta de víctima inmolada, en el nombre de Jehová. Pretendes que Jehová nos va a masacrar a todos, cuando sólo eres un enfermo mental, desnutrido, parásito social, temeroso y cobarde. ¡ Inútil ! Si conocieras un poco, el Dolor, ya, no hablarías como una ramera histérica y consentida. Je, je, je.