Claridad
Poeta que considera el portal su segunda casa
Santa cuerda
que estas en las alturas de la viga.
A ti,
a quien antes tenía tanto miedo,
ahora a tu benevolencia ruego,
deme una caricia a mi cuello.
Cuerda amiga,
de atractivos nudos,
dueña de muchos silencios mudos
de gente que abrazarte en su huida de este mundo,
se mi participe testigo
de alcanzar este precipicio
en un reto personal de olvido.
Excelentísima castigadora de vertebras y venas,
bondadosas son tus delicias rápidas
que con algo de suerte
regalas a los que de las alturas medias
buscan tu paz inmediata y sin dolor.
Noble cuerda pura
sostén mi alma desnuda
en una noche de luna,
cuando no llueva y truene,
y el cuerpo frío nadie encuentre
en la habitación de la siempre ausente.
que estas en las alturas de la viga.
A ti,
a quien antes tenía tanto miedo,
ahora a tu benevolencia ruego,
deme una caricia a mi cuello.
Cuerda amiga,
de atractivos nudos,
dueña de muchos silencios mudos
de gente que abrazarte en su huida de este mundo,
se mi participe testigo
de alcanzar este precipicio
en un reto personal de olvido.
Excelentísima castigadora de vertebras y venas,
bondadosas son tus delicias rápidas
que con algo de suerte
regalas a los que de las alturas medias
buscan tu paz inmediata y sin dolor.
Noble cuerda pura
sostén mi alma desnuda
en una noche de luna,
cuando no llueva y truene,
y el cuerpo frío nadie encuentre
en la habitación de la siempre ausente.