En esta tarde alegre juguetean
espumas de algodón por la ribera,
y en las ondas del río parpadean
embriones de semilla... ¡Es primavera!
Y el olmo con su frescura
da cobijo al caminante
perdido entre las sendas de Castilla.
Los trigos ya se cimbrean
y en su vuelo africano la abubilla.
La codorniz tempranera
se refugia en el majano:
Pal-pa-lá, pal-pa-lá reclama huera,
y anuncia un celo temprano.
Carrizales y alamedas,
y el Tarayal que navega
como un palito en el mar,
la espesura del manglar
que inunda toda la vega
y el augusto tomillar.
Palomares y palomas
queriendo echar a volar
entre solitarias lomas,
y esa centenaria encina
donde duerme la colina
tras los secos espartales...
...Dormita ya la tarde en los bancales
y la noche cerrada está de luto.
Luciérnagas de luz con su fanales
iluminan con sus brillos
y alumbran como un faro diminuto
a mil charoles de grillos,
y dormitando en la era
un sueño de primavera
acuna a los cereales.
Era una tarde alegre y juguetean
Espumas de algodón por la ribera...
espumas de algodón por la ribera,
y en las ondas del río parpadean
embriones de semilla... ¡Es primavera!
Y el olmo con su frescura
da cobijo al caminante
perdido entre las sendas de Castilla.
Los trigos ya se cimbrean
y en su vuelo africano la abubilla.
La codorniz tempranera
se refugia en el majano:
Pal-pa-lá, pal-pa-lá reclama huera,
y anuncia un celo temprano.
Carrizales y alamedas,
y el Tarayal que navega
como un palito en el mar,
la espesura del manglar
que inunda toda la vega
y el augusto tomillar.
Palomares y palomas
queriendo echar a volar
entre solitarias lomas,
y esa centenaria encina
donde duerme la colina
tras los secos espartales...
...Dormita ya la tarde en los bancales
y la noche cerrada está de luto.
Luciérnagas de luz con su fanales
iluminan con sus brillos
y alumbran como un faro diminuto
a mil charoles de grillos,
y dormitando en la era
un sueño de primavera
acuna a los cereales.
Era una tarde alegre y juguetean
Espumas de algodón por la ribera...
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