G
Gustavo Cervantes
Invitado
Son estas horas en mi planeta,
cuando mis dedos;
se deslizan por el teclado con mucha destresa,
mi mente esta en trance delirante,
enmarañando ideas,
destilando poesía.
Descansando un poco de la presión,
que nos da la vida en la avenida.
tratando de alejar un poco la atención
de esos cuerpos atractivos,
que desgastan tanto la energía,
provacando orgasmos,
provocando miedos.
La vi desnuda una noche;
la senti amante, redimida,
sin culpas, sin pecados,
sabiendo que todo termina.
Y se entregó en mis brazos.
Y se prendió en mis labios;
ardió en mis manos
y ardientes nos amamos.
La vi desnuda y su imagen,
grabó memorias en mi mente.
Una cerveza... y un poema.
cuando mis dedos;
se deslizan por el teclado con mucha destresa,
mi mente esta en trance delirante,
enmarañando ideas,
destilando poesía.
Descansando un poco de la presión,
que nos da la vida en la avenida.
tratando de alejar un poco la atención
de esos cuerpos atractivos,
que desgastan tanto la energía,
provacando orgasmos,
provocando miedos.
La vi desnuda una noche;
la senti amante, redimida,
sin culpas, sin pecados,
sabiendo que todo termina.
Y se entregó en mis brazos.
Y se prendió en mis labios;
ardió en mis manos
y ardientes nos amamos.
La vi desnuda y su imagen,
grabó memorias en mi mente.
Una cerveza... y un poema.

