Pedro Olvera
#ElPincheLirismo
De este lado del olvido hay un muelle solitario
a donde no llegan las estrellas con los barcos.
Si la luna mayestática cae de su solio al suelo,
más allá del dolor de cabeza tengo al techo
que me protege del sol excesivo,
del excesivo viento,
de la excesiva intemperie donde no te encuentro.
En las auras hay colillas, pero no cigarros.
Se acabaron los tragos, quedaron las botellas vacías
y yo ahí dentro atrapado.
No tengo desnudez, pero tampoco cortina.
Hay una ventana que se cayó de la ventana
y nada ampara a mi sombra de lo que no es tu mirada.
No hay corazón pertrechado al que no hieran las lilas.
No hay lilas.
No hay espuma en la piedra que no se hunda en la piedra.
No hay piedra que no salga flote.
No hay hendidura que ventile estos recovecos
donde se descompone la ausencia de tu cuerpo.
De este lado del olvido no hay nada: solo el olvido.
Pero no el mío.
a donde no llegan las estrellas con los barcos.
Si la luna mayestática cae de su solio al suelo,
más allá del dolor de cabeza tengo al techo
que me protege del sol excesivo,
del excesivo viento,
de la excesiva intemperie donde no te encuentro.
En las auras hay colillas, pero no cigarros.
Se acabaron los tragos, quedaron las botellas vacías
y yo ahí dentro atrapado.
No tengo desnudez, pero tampoco cortina.
Hay una ventana que se cayó de la ventana
y nada ampara a mi sombra de lo que no es tu mirada.
No hay corazón pertrechado al que no hieran las lilas.
No hay lilas.
No hay espuma en la piedra que no se hunda en la piedra.
No hay piedra que no salga flote.
No hay hendidura que ventile estos recovecos
donde se descompone la ausencia de tu cuerpo.
De este lado del olvido no hay nada: solo el olvido.
Pero no el mío.
11 de marzo de 2011