Chema Ysmer
Poeta que considera el portal su segunda casa
Alas Abiertas
Nunca supe
si esas alas abiertas
en realidad, lo eran,
si cubiertas de plumas
o de otra superficie
que deseara imitarlas
tuvieran razones
para envidiar el aire,
nunca supe
si el lomo de ese ser
vivo y hambriento
deseaba devorar
a las últimas piedras
de la tarde
si toda la música descansaba
sobre maderas
en listones paralelos,
pentagrama que mira
un mar que ya no habla.
Nunca supe
si esas alas abiertas
en realidad, lo eran,
si bajo esa lámina tallada
de gritos y silencios
había otra cosa
un tesoro de notas,
de letras
espolvoreadas en blanco,
crujido de panes recientes
cuando se pasan las hojas.
Ahora el sol vuelve a su agujero
donde duerme,
es imposible recuperar lo perdido,
las letras de los libros
se hacen cada vez más noche,
algunos guijarros se meten
como hoyos en los puntos.
Nunca supe
si esas alas abiertas
en realidad, lo eran.
si esas alas abiertas
en realidad, lo eran,
si cubiertas de plumas
o de otra superficie
que deseara imitarlas
tuvieran razones
para envidiar el aire,
nunca supe
si el lomo de ese ser
vivo y hambriento
deseaba devorar
a las últimas piedras
de la tarde
si toda la música descansaba
sobre maderas
en listones paralelos,
pentagrama que mira
un mar que ya no habla.
Nunca supe
si esas alas abiertas
en realidad, lo eran,
si bajo esa lámina tallada
de gritos y silencios
había otra cosa
un tesoro de notas,
de letras
espolvoreadas en blanco,
crujido de panes recientes
cuando se pasan las hojas.
Ahora el sol vuelve a su agujero
donde duerme,
es imposible recuperar lo perdido,
las letras de los libros
se hacen cada vez más noche,
algunos guijarros se meten
como hoyos en los puntos.
Nunca supe
si esas alas abiertas
en realidad, lo eran.