Pedro Olvera
#ElPincheLirismo
En el humo, nuevamente, habré de intentarte;
quemaré las palabras para cumplir mi promesa
de llevarte al cielo hasta que al fin me lluevas
sobre las cenizas que quedaron en mi frente.
Debí enmudecer y apremiar la tierra mojada,
entregarme por entero al amasijo de mis manos
para moldear un cántaro sin sombra de ecos
y entregar el agua limpia que tu sed me pedía.
Para qué enhebrar estambres de estrellas fugaces
en el relámpago que encendió tus labios
si tu beso era simple como el resplandor del trigo,
cadencia de sol en las espigas del viento.
Era paraíso tu forma de mirarme. Era paraíso.
El fuego donde delatabas las texturas de la vida
que en ti caminaba siempre hacia adelante,
un pie tras otro pie hasta que no pude más mirarte.
Debí desatar mi libertad de mis pasos perdidos
y construir contigo el camino sin regreso
a esta muchedumbre de nadie en las rodillas
donde arden las palabras que no te reconocen.
quemaré las palabras para cumplir mi promesa
de llevarte al cielo hasta que al fin me lluevas
sobre las cenizas que quedaron en mi frente.
Debí enmudecer y apremiar la tierra mojada,
entregarme por entero al amasijo de mis manos
para moldear un cántaro sin sombra de ecos
y entregar el agua limpia que tu sed me pedía.
Para qué enhebrar estambres de estrellas fugaces
en el relámpago que encendió tus labios
si tu beso era simple como el resplandor del trigo,
cadencia de sol en las espigas del viento.
Era paraíso tu forma de mirarme. Era paraíso.
El fuego donde delatabas las texturas de la vida
que en ti caminaba siempre hacia adelante,
un pie tras otro pie hasta que no pude más mirarte.
Debí desatar mi libertad de mis pasos perdidos
y construir contigo el camino sin regreso
a esta muchedumbre de nadie en las rodillas
donde arden las palabras que no te reconocen.
23 de septiembre de 2020