Las ratas

danie

solo un pensamiento...
Lo cierto es que, normalmente,
no pensamos en las ratas.
En esas grises melancolías,
nadas de largas colas
que trepan
por los brazos y hombros,
por las sombras
de un horizonte ajeno.

¿Quién
se va a detener a mirarlas marchar?
¿A quién le importa
los altos horizontes de otros?

Pero ahora las ratas
aun siendo nadas llegaron con el gran peso
a cuestas, que siempre me sobra, en la memoria,
con su agudo chillido que rechina
al abrir la puerta del día.

Sé que están en este barco interior
confundidas/involucradas
con la gracia atropellándola
cuando ella sale a ver el mar,
a hablar con los marinos.

Ahora sé por qué
algunos días
son más grises
y hay más frío en un lado
del corazón………….. a veces.

Las tenía
guardadas conmigo
pero no sabía que iba a despertar
esta mañana pensando en ellas,
recordando quejas, reproches que me hacía equivocado.

Desde hace un rato van por mi memoria
como esperando que se muera el día.

Y con sus colas escriben:
“todavía hay fuego en los nubarrones del cielo”
 
Un cargo de conciencia?

Yo no!!!!:eek::eek:


:eek::eek:¡¿Quién??!!:rolleyes::rolleyes:La rata??:D
Yo no entender......:p
yo tampoco... :p la poesía no hay que entenderla, hay que sentirla... a reeee ... El tema es que la poesía, eh... no esto. XD


te lo dedico amore... ;)

 
yo tampoco... :p la poesía no hay que entenderla, hay que sentirla... a reeee ... El tema es que la poesía, eh... no esto. XD


te lo dedico amore... ;)

Pos..... Ah, decis la música. Gracias voy entendiendo, Daniel, gracias.
 
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dali.jpg
 
Lo cierto es que, normalmente,
no pensamos en las ratas.
En esas grises melancolías,
nadas de largas colas
que trepan
por los brazos y hombros,
por las sombras
de un horizonte ajeno.

¿Quién
se va a detener a mirarlas marchar?
¿A quién le importa
los altos horizontes de otros?

Pero ahora las ratas
aun siendo nadas llegaron con el gran peso
a cuestas, que siempre me sobra, en la memoria,
con su agudo chillido que rechina
al abrir la puerta del día.

Sé que están en este barco interior
confundidas/involucradas
con la gracia atropellándola
cuando ella sale a ver el mar,
a hablar con los marinos.

Ahora sé por qué
algunos días
son más grises
y hay más frío en un lado
del corazón………….. a veces.

Las tenía
guardadas conmigo
pero no sabía que iba a despertar
esta mañana pensando en ellas,
recordando quejas, reproches que me hacía equivocado.

Desde hace un rato van por mi memoria
como esperando que se muera el día.

Y con sus colas escriben:
“todavía hay fuego en los nubarrones del cielo”
Excelente escrito.
 
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