Ayax
Poeta que considera el portal su segunda casa
Emergen de la ducha sorpresivos,
al trasluz de la tarde, tus encantos:
despacio la toalla resbalando
embelesa, con furia, mis sentidos.
Avanza promisorio y ambarino
tu cuerpo hacia el refugio de mis brazos;
cadencia sugestiva hay en tu paso:
son tus labios, carbúnculos lascivos.
Alcores, entre dulces y agresivos,
escurren, rubicundos, en mi boca,
pasión y agua fundidas en las gotas
que bajan de tu pelo a tus racimos:
las bebo, mientras ya en el aire flotan
la luz crepuscular y tus suspiros.
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